¡El güerito!
“Vengo desde hace seis años”, nos comenta Daniel Ovadía cuando entramos al Mercado de San Juan de la calle de Ernesto Pugibet en pleno centro de la Ciudad de México. Estamos en un lugar donde caminamos entre bicicletas que van y vienen con mercancía, amas de casa, gente bien, turistas, personas humildes, chef importantes e intelectuales. “Hay veces que vengo nada más a ver qué novedades hay”, dice Ovadía, “y a platicar con los puesteros porque es padre”. Ellos conocen bien sus productos, dan consejos y hasta recetas para prepararlos.
Daniel, antes que nada, aconseja no ir muy temprano porque la mayoría de los marchantes son “revendedores” y abren sus puestos entre “9:30 y 11” de la mañana. Después, recomienda que la primera vez se venga sin intención de compra.